Llegué otra vez tarde, perdido en una combinación de líneas que me trajo de nuevo esa sensación de extraño en md, de la que sabe mucho Iñaki Echarte.
(Eduardo Laporte en El náuGrafo digital)

30 agosto 2009

los elefantes no están hechos para levantarse del suelo

Los elefantes no están hechos para levantarse del suelo, y la imagen resultaba nauseabunda, una especie de reprimenda al orden natural: como si encontraran fósiles en un cementerio o lloviera bacalao en salmuera en el desierto. Se hizo el silencio bajo las lámparas de foco humeantes. Las patas regordetas de Mary se agitaron en el aire, y luego, una sola vez, y después de un buen rato, sus ojos se abrieron como platos al entender lo que estaba pasando. La trompa se elevó, recta; se oyó un bramido breve, decepcionado y medio estrangulado y por fin Mary se quedó flácida y sin vida.
Nadie sabe con certeza cúanto tiempo pasó colgado el elefante sobre Wilwood Hill. Un hombre con conocimientos de fotografía nocturna ofreció a la gente posar con el cadaver, pero no hubo interesados.

Glen David Golg. Las lágrimas de Squonk, y lo que sucedió después. Incluido en Lo mejor de McSweeney's. Volumen II. Edición al cuidado de Dave Eggers. Debolsillo, 2007.