Llegué otra vez tarde, perdido en una combinación de líneas que me trajo de nuevo esa sensación de extraño en md, de la que sabe mucho Iñaki Echarte.
(Eduardo Laporte en El náuGrafo digital)

31 mayo 2010

sobre la ciudad

Releo Poeta en Nueva York de Federico García Lorca. El poema que más me gusta es, sin duda, Nueva York (Oficina y denuncia). Encuentro entre las paginas del libro dos hojas que conservo desde mi época de instituto. Puedo recordar perfectamente a el profesor de literatura que nos las entregó, pero he olvidado su nombre. Recuerdo que con él escribí mi primer cuento, que él me hizo interesarme por la literatura, por escribir. Las dos hojas llevan un título común: sobre la ciudad, e incluyen, además del poema de García Lorca, Walking around de Pablo Neruda, Considerando en frío, imparcialmente... de César Vallejo e Insomnio de Dámaso Alonso. Recuerdo el ejercicio que nos mandó: elegir algunos versos de los cuatro poemas y combinarlos para crear nuestro propio poema. Rebusco entre mis papeles. Encuentro lo que busco. Tiene fecha: 10 de mayo de 1993. Y dice así:

Yo denuncio a toda la gente
que ignora la otra mitad,
como queriendo llorar.

Más vale sollozar afilando las navajas
sus encontradas piezas...

Sucede que me canso de ser hombre
que es lóbrego mamífero y se peina...

No quiero para mí tantas desgracias.
¿Qué voy a hacer, ordenar los paisajes?
Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
vacilante, extendido, tiritando de sueño.
Le hago una seña,
viene.
"He venido para ver la turbia sangre."