Quiero. Pero no me dejan.
Ya no está con nosotros Josefina Aldecoa y nadie parece haberse dado cuenta. Todo el mundo pregunta por escritores japoneses que escriben sobre gatos y por un tipo que escribe de clubes que dominan el mundo. No tenemos remedio.
No me di cena de que la luna era más grande. No quiero darme cuenta que pronto daré un salto de un dígito y que en realidad no puedo dejar de ser yo.
Mañana amanecerá de nuevo, el sol entrara por la ventana y abriré los ojos. Lo que ocurra después es un misterio. Así debe ser.
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